Co-diseñar
Diseñar y evaluar las políticas sociales conjuntamente con el Estado.
Federación de Organizaciones Sociales del Uruguay
Reunimos a organizaciones sociales, asociaciones civiles, fundaciones, comisiones y cooperativas de todo el país para transformar la fragmentación en una voz colectiva frente al Estado.
Durante demasiado tiempo estuvimos dispersos. Desde hoy, hablamos colectivamente. Desde hoy, esa voz es FOSU.
Manifiesto Fundacional
Quiénes somos
La historia del Uruguay contemporáneo no puede entenderse sin el aporte de la sociedad civil organizada. Las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) han sido el tejido de contención en los momentos de mayor fragilidad, llegando allí donde algunas instituciones no llegan.
Gestionamos convenios con instituciones nacionales e internacionales, empleamos a miles de trabajadores y atendemos a las poblaciones en situación de mayor vulnerabilidad, en todas las franjas etarias.
No somos simples intermediarias administrativas ni meras ejecutoras de programas: conocemos el territorio, construimos vínculos, formamos equipos técnicos y generamos el conocimiento práctico que las políticas públicas necesitan.
Buena parte de estos servicios se contrata en una relación profundamente asimétrica con el Estado. Depender del mismo organismo al que se le debe reclamar, y hacerlo de forma aislada, pone en riesgo proyectos, equipos y puestos de trabajo.
FOSU nace como la voz que nos nuclea a todas. Las puertas están abiertas para todas las organizaciones sociales del Uruguay que compartan estos principios.
Qué hacemos
Diseñar y evaluar las políticas sociales conjuntamente con el Estado.
Financiamientos, condiciones laborales, calidad de los servicios y respuestas a problemáticas complejas.
De forma fluida con los trabajadores, respetando sus organizaciones sindicales.
Reclamar y negociar ante el Estado con la fuerza de un colectivo unificado.
Qué reclamamos
Detrás de cada transferencia que no llega a tiempo hay una organización que debe seguir abriendo sus puertas, una persona que necesita ser atendida y un trabajador esperando su sueldo.
Las organizaciones no deben financiar las políticas del Estado, ni hacerse cargo de falencias que no les corresponden.
La mesa de diálogo
Hasta ahora, en la mesa se escuchaban dos voces. Falta la tercera.
Lanzamiento oficial
FOSU se presentó públicamente en Espacio Colabora, ante una sala colmada de organizaciones sociales, trabajadores y prensa.
Comunicados
FOSU es y será independiente del gobierno de turno: señalamos los problemas cuando existen, gobierne quien gobierne.
Los atrasos persistentes en la transferencia de fondos no son fallas aisladas sino un problema sistémico. Hoy existen trabajadores que continúan esperando el pago de sus salarios. Con la creación de FOSU, exigimos ser parte de la mesa.
Los convenios que sostenemos con el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) han sido para nosotros los más desafiantes, ya que el problema estructural del Ministerio que se ha sostenido a lo largo de los años ha afectado a las Organizaciones al punto de generar en algunos casos quiebras y endeudamientos para las mismas.
Los atrasos persistentes del MIDES en la transferencia de fondos a las organizaciones de la sociedad civil no son fallas administrativas aisladas, sino un problema sistémico alimentado por la escasez de personal, la mala planificación en los convenios, las restricciones financieras y la falta de criterios claros. Esta opacidad administrativa genera discrecionalidad y permite que el Ministerio traslade a las organizaciones la responsabilidad por demoras que se originan en su propia burocracia. Al tratarse de un diagnóstico conocido y sostenido en el tiempo, que viene de anteriores administraciones, la falta de soluciones de fondo responde a una decisión política implícita: administrar el ajuste presupuestario transfiriendo el costo operativo a las instituciones ejecutoras, por lo que FOSU exige transparentar las finanzas, formalizar los procedimientos y asumir las responsabilidades estatales correspondientes.
Detrás de cada transferencia que no llega en tiempo y forma, no hay solamente un expediente administrativo. Hay una organización que debe seguir abriendo sus puertas, una persona en situación de vulnerabilidad que necesita seguir siendo atendida, un trabajador esperando su sueldo y una familia necesitando ese ingreso.
Hoy existen trabajadores que continúan esperando el pago de sus salarios y queremos que la ciudadanía comprenda qué significa eso.
FOSU sostiene firmemente que ninguna Organización debe verse en la necesidad de contraer deudas, arriesgar su patrimonio institucional o movilizar recursos de manera imprevista para garantizar el pago de los haberes a sus equipos de trabajo, tratándose de prestaciones y servicios que se brindan en virtud de convenios formales celebrados con el Estado.
Las organizaciones no deben financiar las políticas del Estado, ni hacerse cargo de las falencias que no les corresponden.
Mientras desde MIDES se realizan declaraciones públicas señalando mejoras en la situación de los pagos, algunas organizaciones siguen enfrentando atrasos y los equipos continúan esperando cobrar.
No podemos aceptar que una mejora administrativa se comunique como si el problema estuviera resuelto, cuando desde nuestra experiencia cotidiana sabemos que las consecuencias persisten.
De nuestra parte, hemos intentado tender todos los puentes para resolver las dificultades, realizando sugerencias, poniéndonos a disposición para colaborar de la manera que corresponda. Hemos intercambiado en diversas instancias con diferentes actores de MIDES, incluido el Ministro Gonzalo Civila. Entendemos que algunos de los planteamientos que las organizaciones hemos efectuado se han implementado y hemos visto mejoras, pero no han tenido el impacto necesario para revertir la situación actual.
Algunas de las soluciones que se han planteado incluso públicamente en conferencias de prensa no han sido tales, porque si una herramienta se presenta como respuesta a un problema, pero las organizaciones no pueden acceder efectivamente a ella cuando la necesitan, el problema sigue existiendo. Un ejemplo claro de ello fue el anuncio del mecanismo de acceso a crédito que se realizó el año pasado. Al día de hoy, las dificultades para pagar sueldos siguen presentes.
Existe una realidad de la que se habla mucho menos: situaciones injustas que se arrastran desde hace años a lo largo de distintas administraciones.
Cuando el Estado incumple sus obligaciones, nuestra tarea es exigir que las cumpla. Hasta ahora, de forma individual, las organizaciones no han podido o han decidido no hacerlo. Ha llegado el momento de actuar unidas, sin el temor de que una sola quede expuesta a represalias o señalamientos.
Desde la creación del Ministerio de Desarrollo Social hemos atravesado diferentes gobiernos, coyunturas económicas y administraciones. Sin embargo, a juicio de las organizaciones que integramos FOSU, la situación actual se ha degradado hasta convertirse en una de las crisis más graves que ha atravesado la relación entre el Ministerio y la sociedad civil organizada.
Reclamamos soluciones que funcionen y ser parte de la planificación de las mismas.
Decirlo no es una postura partidaria. FOSU es y será independiente del gobierno de turno; nuestra responsabilidad es señalar los problemas cuando existan, gobierne quien gobierne.
En este marco, reconocemos plenamente el derecho de los trabajadores y de sus organizaciones sindicales a reclamar por sus salarios. Ninguno de ellos debería preguntarse qué día va a cobrar el sueldo que ya trabajó. Pero en este conflicto, hasta ahora, sólo se han escuchado dos voces: la de los trabajadores organizados y la del Ministerio. Es momento de que la voz de las organizaciones también sea escuchada.
Justamente ahora hay una Mesa de diálogo entre el gobierno que terceriza y los trabajadores tercerizados; claramente a esa Mesa le está faltando una pata. Faltan quienes formamos los equipos de trabajo, los que contratamos a esos trabajadores, gestionamos los distintos dispositivos y damos la cara cuando el salario no llega, seguimos atendiendo cuando los recursos se atrasan y quienes muchas veces hemos permanecido en silencio.
Pretendemos dialogar con el Ministerio de Desarrollo Social y con todos los organismos del Estado con los que trabajamos. Queremos:
Cuando existan avances, los reconoceremos. Cuando tengamos propuestas, las pondremos sobre la mesa. Cuando existan problemas, trabajaremos para solucionarlos. Pero cuando los compromisos asumidos no se cumplan, también lo vamos a decir públicamente.
Falta una tercera voz: la voz de las Organizaciones de la Sociedad Civil. Con la creación de FOSU, hoy exigimos ser parte de esa mesa.
Hoy nace FOSU, la Federación de Organizaciones Sociales del Uruguay, con la vocación de construir un espacio amplio, plural e independiente.
Hoy nace FOSU, la Federación de Organizaciones Sociales de Uruguay.
Surge con la vocación de construir un espacio amplio, plural e independiente, capaz de reunir a organizaciones sociales, asociaciones civiles, fundaciones, comisiones y cooperativas que trabajan todos los días en distintos lugares del país, allí donde se expresan todas las situaciones sociales más complejas de nuestro Uruguay.
La historia del Uruguay contemporáneo no puede entenderse sin el aporte fundamental de la sociedad civil organizada. Las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) han sido históricamente el tejido de contención primordial en los momentos de mayor fragilidad, articulando respuestas allí donde algunas instituciones no llegan y el Estado requiere de una capilaridad que sólo el arraigo territorial puede ofrecer.
Quienes integramos y representamos este espacio sostenemos una parte fundamental de la respuesta social en el país. No somos simples intermediarias administrativas ni meras ejecutoras de programas. Diariamente gestionamos convenios con instituciones nacionales e internacionales, empleamos a miles de trabajadores y atendemos a las poblaciones en situación de mayor vulnerabilidad en todas las franjas etarias. Conocemos el territorio, construimos vínculos, formamos equipos técnicos y generamos un conocimiento práctico indispensable para la adecuada implementación de las políticas públicas.
Sin embargo, buena parte de estos servicios se instrumenta mediante mecanismos de contratación que sitúan a las organizaciones en una relación profundamente asimétrica frente al Estado. Depender financieramente del mismo organismo al que eventualmente se debe reclamar, y hacerlo de forma aislada, genera una enorme vulnerabilidad que compromete la continuidad de proyectos, equipos y puestos de trabajo.
FOSU nace como la voz que nos nuclea a todas.
La cooperación entre el Estado y la sociedad civil exige reglas claras, previsibilidad y garantías institucionales. Lo que afecta a decenas de instituciones no puede seguir tratándose como si fueran dificultades particulares de cada una, ni negociarse sin condiciones de igualdad.
Por eso nace FOSU: para transformar la fragmentación en una voz colectiva. Queremos una sociedad civil fuerte, profesional, transparente e independiente, capaz de:
FOSU tendrá las puertas abiertas para todas las organizaciones sociales del Uruguay que compartan estos principios.
Durante demasiado tiempo estuvimos dispersos. Desde hoy, hablamos colectivamente. Desde hoy, esa voz es FOSU.
Sumate
Si tu organización trabaja en convenio con el Estado y comparte estos principios, FOSU tiene las puertas abiertas. Actuar juntas es actuar sin miedo a quedar expuestas.
Escribinos
organizacionessociales.uy@gmail.com